True blog waits.

Malpagado, malhablado y malquerido.

jueves, marzo 08, 2007

Moldeando mentes jóvenes.

Un morro me acaba de preguntar hace unos minutos que “a como costaban mis imprimisiones”, ya no supe si corregirlo o ni contestarle, bueno no, la neta si le conteste, quien soy yo para cuestionar la educación que amorosamente recibe de sus padres y/o maestros, noble labor del que inculca sabiduría al que quiere recibirla (que, se me hace a ellos les da hueva darla y a el no le interesa mucho que digamos) entonces ya le conteste “dos pesos por hoja”… si, DOS PESOTES, esta caro ¿verdad? Pequeña fortuna una porción de tinta sobre papel bond. Es láser el estampado, eso si.

La palabra “imprimisiones” debe venir del mismo dialecto donde Jeremías Springfield hilvano tan sabia oración que aun en nuestros días conserva su valor, esa que dice:

Un gran espíritu “agrandece” hasta al hombre mas pequeño… o algo así.

Nunca ganaremos el mundial dice la Habitación Roja, nunca es mucho tiempo ¿no?